Noticias de mobiliario urbano

A la hora de adquirir las unidades necesarias para renovar el mobiliario urbano es imprescindible elegir bien la empresa distribuidora.

Es preferible realizar el encargo a una misma compañía. Encargar artículos a distintas entidades puede encarecer los productos. Si el encargo se realiza a una sola entidad, se facilita el trabajo de la misma, posibilitando la aplicación de los correspondientes descuentos. Nosotros contamos con una amplia y completa colección de catálogos dedicados a equipamiento urbano para satisfacer al cliente más exigente. 

Otra cuestión a tener en cuenta es la calidad del servicio. El comprador de mobiliario urbano ha de elegir una empresa seria y responsable que respete y cumpla los plazos de entrega, por ejemplo, así como otros servicios. La disponibilidad del producto, el país de fabricación y, sobre todo, el trato posterior a la venta, serán factores fundamentales a la hora de contratar una empresa de mobiliario urbano.

Tanto si se trata de una corporación que desea llevar a cabo un buen proyecto relacionado con sus parques, como si el comprador es un cliente particular que desea renovar o decorar su propio jardín, nuestra empresa ofrece materiales de alta calidad debidamente protegidos y recubiertos. Nuestros fabricantes están dedicados a la producción de muebles urbanos resistentes a las inclemencias del tiempo y al tratarse de fabricación Nacional puede contar en el futuro con repuestos para el mobiliario urbano adquirido.

Los clientes que adquieren artículos duraderos y de calidad, quedan totalmente satisfechos con la adquisición de los mismos. A medio y largo plazo, resultan mucho más económicos que otros productos del mercado.En Sergin® la relación calidad-precio que ofrecemos es inmejorable. Así mismo, podemos reducir los precios al contar con un volumen de ventas considerable.

Como conclusión, solo queda añadir que nuestra filosofía está en unión íntima con la satisfacción del cliente, la calidad, la seriedad y la responsabilidad.

El vandalismo es un fenómeno que afecta a todo tipo de mobiliario urbano y por supuesto también a los bancos urbanos. Es un fenómeno inherente a la sociedad que difícilmente se puede evitar, pero sin embargo podemos mitigar sus efectos aplicando una serie de normas y teniendo en cuenta algunos consejos.

Es evidente que es más fácil reducir o eliminar los actos de vandalismo en las zonas privadas que en las públicas. Pero aún así siempre se corre el riesgo de ver dañado el material con pintadas permanentes, con grietas o con roturas. Pocos lugares están libres de actos vandálicos hoy en día a pesar de contar con medidas de seguridad.

Entre las cosas que podemos hacer, por ejemplo, está el instalar los bancos urbanos en zonas bien visibles o en las que existan cámaras de seguridad, ya que esto puede disuadir a los vándalos de sus acciones (pintar los bancos o dañarlos) ante las posibles multas y sanciones.Si son bancos de madera deben de estar más resguardados por ser un material sensible. Es importante que estén bien fijados al suelo para evitar que sean movidos, robados o volcados. Elegir un buen material, resistente y duradero, para los bancos puede reducir los daños ocasionados. Una buena idea para evitar que los bancos sean desmontados con demasiada facilidad es el uso de bancos metálicos de una sola pieza o con tornillería de tipo antivandálica. Además los bancos metálicos tienen la ventaja de que requieren de menor mantenimiento y que pueden repintarse utilizando una pintura de un solo tono, lo que ahorra tiempo y dinero. Para las zonas que sufran más vandalismo es mejor opción hacerse directamente con material urbano antivandalico.

Si observamos bancos urbanos en mal estado o el material urbano que le rodea, es señal inequívoca de que la zona sufre actos de vandalismo. Esto no es interesante ni para los comerciantes de la zona, ni para los residentes. Una zona que sufra este fenómeno disuadirá a la gente de llevar a sus hijos al colegio en esa zona, de pasear, de sentarse un rato disfrutando del paisaje, de montar un negocio, comprar o alquilar una vivienda, etc. por eso es importante darle la debida importancia al cuidado y renovación de los bancos urbanos y papeleras urbanas, además de otros enseres urbanos, para que nuestro entorno resulte atractivo en la estancia e inversión.

El vandalismo es un problema que al final pagamos entre todos y que supone un coste muy importante para las arcas de los ayuntamientos año tras año. Por eso si vemos que los bancos urbanos de la zona o cualquier otro equipamiento urbano  está dañado debemos informar inmediatamente. Implicarnos es importante puesto que es un problema que nos afecta a todos, directa o indirectamente.